jueves, 25 de agosto de 2016

Paradigma


Este artículo tiene unos cuantos años, fue escrito con el comienzo del milenio, y nos lleva a reflexionar como era necesario cambiar el paradigma para hacer negocios en un ambiente cambiante y lleno de incertidumbre, poniéndo a la innovación como factor central en el desarrollo de las "nuevas" empresas. 

Cambio de paradigma

Con la llegada de nuevas formas de organización, ahora las empresas deben aprender a soñar

Es el momento de aplicar la innovación no lineal para crecer
El mayor logro de la era industrial fue la noción de mejora continua
Luego llegó el turno de la reingeniería
ü  Hoy, la brecha entre lo imaginado y lo posible nunca fue tan pequeña

Cada era llega con su propia combinación de promesas y peligros, y ésta alberga mucho de ambas cosas. Pero hay una razón para tener más esperanzas que temores, porque la era de la revolución pone a disposición oportunidades inéditas para la humanidad. A lo largo de toda la historia, los seres humanos anhelaron explorar otros mundos, revertir los estragos del envejecimiento, trascender las distancias, modelar el medio ambiente, superar estados de ánimo depresivos, compartir cualquier porción de conocimiento que pudiera existir en algún lugar del mundo. Con la Mars Pathfinder, la regeneración de tejidos, la tecnología de videoconferencias, la realidad virtual, los medicamentos antidepresivos y los portales de Internet cada uno de esos sueños empezó a convertirse en realidad. Por cierto, la brecha entre lo que podemos imaginar y lo que podemos lograr nunca fue tan pequeña. 

En la era del progreso, el futuro era mejor que el pasado. En la era de la revolución, el futuro será diferente del pasado y, quizás, infinitamente mejor. Lo que heredamos ya no es nuestro destino. Hoy, sólo estamos limitados por nuestra imaginación. Sin embargo, aquellos que pueden imaginar una nueva realidad siempre fueron menos que quienes no pueden. 

Da Vinci y los otros
Por cada Leonardo Da Vinci, Jonas Salk o Charles Babbage hay cientos de miles de personas cuya imaginación es incapaz de despegarse de los pegajosos surcos de la historia. Si bien todo puede ser imaginado, muy pocos parecen en condiciones de liberarse de las ataduras de un mundo lineal. Pero los individuos y las organizaciones que no sean capaces de vencer la atracción gravitatoria del pasado quedarán excluidos del futuro. 

Para entender cabalmente la promesa de esta nueva era, cada uno de nosotros debe convertirse en un soñador y, al mismo tiempo, en un actor. En la era del progreso, los sueños eran, a menudo, poco más que románticas fantasías. Hoy, como nunca, son puertas de acceso a nuevas realidades. Las organizaciones también deben aprender a soñar. En muchas, la imaginación colectiva no dio frutos. ¿Cómo explicar, si no, el hecho de que tantas hayan sido "sorprendidas" por el futuro? 

La señal de logro de la era industrial fue la noción de mejora continua. Y sigue siendo la religión de la mayoría de los managers. Su primera encarnación fue el "management científico" de Frederick Taylor, que es el padrino espiritual de cada gerente y consultor que alguna vez quiso describir, medir y mejorar un proceso de negocios. 

El aprendizaje organizacional y la gestión del conocimiento son primos hermanos de la mejora continua. Tienen mucho más que ver con la meta de ser mejor que con la de ser diferente. El logro decisivo de la era del progreso fue convertir el conocimiento en un bien indiferenciado, un commodity. Sin embargo, en la era de la revolución no es el simple conocimiento lo que producirá nueva riqueza, sino la perspicacia, por cuanto implica la agudeza de ingenio que permite detectar oportunidades para la innovación discontinua.
En un mundo no lineal, sólo las ideas no lineales crearán nueva riqueza. Hace mucho tiempo que la mayoría de las empresas llegó al punto de los rendimientos decrecientes en sus programas de mejoras graduales. La mejora continua es un concepto de la era industrial y, si bien es mejor que nada, su valor es marginal en esta nueva era. La innovación radical es la única manera de escapar a la despiadada hipercompetencia, que ha derrumbado los márgenes de ganancias, industria tras industria. La innovación no lineal exige que una compañía se libere de ataduras e imagine soluciones absolutamente nuevas para las necesidades de los clientes. 

La reducción de personal no es la única forma de ganar eficiencia. Muchas empresas entendieron el mensaje. Aunque los despidos siguieron en el mismo nivel, los directivos se preocuparon por cómo aumentar los ingresos. Pero no resulta fácil si se aplica una estrategia que es más de lo mismo. 

Crecer v. recortar
El desafío no es crecer v. recortar. El crecimiento no es el antídoto para reducir costos; uno no excluye al otro. Después de todo, ingresos y costos juegan papeles igualmente importantes como impulsores de las ganancias. En la actualidad, la verdadera cuestión es la innovación lineal versus la innovación no lineal; ya se trate del desafío de empezar a crecer a gran velocidad o de eliminar una gran porción de los costos. 

¿Por qué es inevitable que las operaciones bancarias se hagan vía Internet? Porque el costo estimado de una transacción en Internet es el 1 por ciento del costo de una transacción en una sucursal, con la asistencia de un cajero. Cuando una empresa elimine el 99% de la estructura del costo de un producto o servicio, seguramente cambiará la estructura de la competencia. 

Si usted está tratando de aumentar sus ingresos o reducir costos con un enfoque de "línea recta", pronto advertirá la "brecha de innovación" que lo separa de competidores que pudieron romper las convenciones y lograron grandes cambios. Cada vez, el mundo está más dividido en dos tipos de organizaciones: las que no van más allá de la mejora continua y las que han dado el salto a la innovación no lineal. 

Por Gary Hamel
Para LA NACIÓN


martes, 16 de agosto de 2016

La oficina del futuro - artículo La Nación

¿Cómo será trabajar en el futuro? Desde hace ya unos años se ha abierto un debate respecto al teletrabajo, que es la posibilidad con la tecnología actual (TIC – Tecnología de Información y Comunicación) de realizar nuestras actividades sin necesidad de pasar por la oficina. 

Según Wikipedia, el teletrabajo presupone la siguiente tríada de elementos:

  • "El teletrabajo se refiere a trabajo que se realiza fuera del lugar normal de trabajo”, lo cual implica que el trabajador no se encuentra físicamente vinculado a su centro de trabajo en la totalidad del tiempo que cumple con sus obligaciones contractuales.
  • "El teletrabajo se refiere al trabajo que implica el uso de las TIC”, la “presencia” del trabajador en el proceso productivo se realiza mediante el uso y soporte de las Tecnologías de la Información.
  • "El teletrabajo refiere a trabajo que se organiza de manera diferente”, este elemento ayuda a diferenciar el teletrabajo de otros sistemas de empleo, aun cuando cumplan con las variables anteriores. Como ha sido referido, existen labores que se realizan fuera de centros de trabajos específicos y con apoyos de las tecnologías de la información; sin embargo, el teletrabajo modifica la organización y los métodos con los que tradicionalmente interactuaba el trabajador en su puesto de trabajo y con la empresa. Tal migración, en términos físicos, no es una sustracción del trabajador de su ambiente laboral para obligarlo a adoptar modelos negocios basados en SOHO (Small Office, Home Office / Pequeña oficina, oficina en casa).

Como en todo tema nuevo, hay que vencer algunos paradigmas para adoptar de pleno estas nuevas modalidades, porque su aplicación ha deparado buenas y malas experiencias. 
Entre los defensores del teletrabajo están los que basan su apoyo a la reducción de costos que se obtiene con la práctica, el enfoque en el desarrollo motivacional de los empleados, quienes contarían con un mejor aprovechamiento de sus tiempos.

Aquellos que se oponen toman como ejemplo el accionar de Marissa Mayer, CEO de Yahoo!, quien al poco tiempo de asumir su cargo emitió un comunicado en febrero de 2013, dando por terminado este tipo de prácticas en la empresa que dirigía, en un plazo aproximado de 3 meses, los motivos fueron expresados en una carta:

“Para ser el mejor lugar de trabajo, la comunicación y la colaboración serán importantes, así que necesitamos trabajar codo con codo. Por eso es crítico que estemos presentes en nuestras oficinas. (…) Velocidad y calidad se sacrifican a menudo cuando trabajamos desde casa. Necesitamos ser un solo Yahoo! y eso empieza estando físicamente juntos.”

¿Como entiende Microsft este tema? 

Hace unos años, la empresa Microsoft, planteaba que el trabajo en la oficina tendría las características que podemos ver en el siguiente video:





El debate recien empieza, y seguramente seguirá por mucho tiempo, en este sentido transcribo a continuación un artículo publicado en el diario La Nación, La oficina del futuro: cómo será trabajar en 2030; el domingo 16 de agosto de este año, a fin de reflexionar sobre cómo se podría desarrollar nuestro día laboral en un futuro cercano. 



La oficina del futuro: cómo será trabajar en 2030

La secretaria será una app en el bolsillo cada vez más sofisticada y al alcance de todos y habrá cada vez más conversaciones con objetos

Por Paula Urien  | LA NACION

El futuro es hoy. Cuando se piensa en la manera de trabajar en 2030 todo parece muy novedoso, pero lo más increíble es que la tecnología ya existe.

Durante la mañana del jueves pasado, en las oficinas de Globant en Humberto Primo y Azopardo, quedó claro que la manera de trabajar y de hacer negocios está en vías de un cambio radical. De estas cosas se hablaron en el encuentro "El futuro del trabajo. Un nuevo paradigma en la gestión de talento, una nueva manera de concebir las organizaciones", llevado adelante por la consultora y fundadora de Whalecom Paula Molinari junto a Globant, como anfitriones.

Con la idea de que sean los jóvenes protagonistas de los tiempos que vienen quienes den una idea de lo que se imaginan para el futuro, los "globers" Tomás Tecce, Data Scientist; Thaisa Schiel, Champions People Department y Francisco Márquez, Web UI Developer, se animaron a contar cómo será un día de trabajo en 2030, en primera persona:

      Me despierto y se proyectan sobre la pared datos que recabaron sensores y generan información diversa: cuánto dormí, datos sobre mi salud. Antes de salir de la cama, la casa ya se puso en funcionamiento, está climatizada y me prepara el desayuno. Me informo y me conecto a las redes sociales.

      Salgo en mi bici inteligente, que además de mantenerme en forma hace un seguimiento sobre mi actividad física. Mientras, con un simple comando de voz le digo a mi asistente de inteligencia artificial que le mande un documento a mi compañero de trabajo sobre lo que vamos a presentar en una reunión por la tarde.

      Ya en la empresa (que tiene un lugar para dejar las bicis y vestuarios), el entorno me reconoce. Me dice dónde hay un puesto de trabajo libre cerca de la ventana, que es donde me gusta. Mi escritorio cambia al verde, mi preferido y la silla se adapta a mi cuerpo.

      Una herramienta de recursos humanos a la que se le cargaron algunas especificaciones arma un equipo de trabajo para el siguiente proyecto. Me pongo a trabajar.

      Después de almorzar, una rápida carga de batería en alguno de los sillones para siesta que tiene la compañía. Son 15 minutos nada más.

      Llego a la sala de reuniones. Están demorados. Se reproduce mi canción favorita automáticamente.

      ·Después de la reunión, aparece en mi dispositivo que tengo un grupo de amigos que se va a reunir cerca de mi casa. Como está lloviendo, decido irme en alguno de los coches inteligentes que tiene la empresa porque llueve. Hago la reserva y ni le digo donde vivo porque ya lo sabe

¿Interactuar con el medio ambiente? Será normal. Habrá entornos que reconozcan a las personas, sus gustos y necesidades. "Lo que nuestra generación encuentra sorprendente, que una computadora reconozca nuestras necesidades y deseos, nuestros hijos lo verán como más natural y ni hablar de nuestros nietos", dijo Mike Jordan, un científico norteamericano, profesor en la Universidad de California y experto en inteligencia artificial, citado por los globers. "Se va a asumir que el entorno predice y se adapta, y con él habrá conversaciones."

Las habilidades requeridas para hoy y para el futuro son sentido común, inteligencia social, pensamiento adaptativo, saber administrar la carga cognitiva, colaboración virtual, mentalidad ágil, entre otras. "Quienes entran al mundo del trabajo son dinámicos, usan las redes sociales, saben de big data (el análisis de grandes volúmenes de información), tienen celular, usan la nube y dinámicas de juego que conectan con la realidad de manera diferente", dijo Guillermo Willo, Chief People Officer de Globant. "Hoy se habla mucho de vivir experiencias amigables, fáciles, dinámicas que generen participación", agregó.

En materia de cambios, Andrés Meta, accionista del Banco Industrial y Emprendendor, BIND, habló específicamente sobre el futuro de los bancos de una manera poco prometedora si es que no se replantean su modelo de negocios. "La velocidad de las compañías financieras es lenta en general." Pasó a nombrar entonces emprendimientos que eliminan la intermediación financiera como LendingClub, el mercado online más grande del mundo que conecta prestatarios e inversores, o Afluenta, que da soluciones a aquellos que solicitan préstamos.

"Los bancos se encierran cada vez más en sí mismos y hablan cada vez menos con los clientes", agregó. Y se viene la contracultura, donde el usuario tiene el poder.





Bibliografía de la materia

Ossorio, Alfredo "Planeamiento Estratégico"

Hill, Charles y Jones Gareth "Administración Estratégica"

Ackoff, Russell "Planificación de la empresa del futuro"